Sweeney Todd teatral en español
«…Sweeney Todd, Sweeney Todd… de gesto huraño y mirada atroz…»

Pues por fin ayer sábado pude ver la largamente esperada versión teatral de Sweeney Todd. Sin duda, todo un lujazo poder disfrutar de esta obra en un escenario. Como ya sabréis, se trata de una adaptación al español de la obra de Stephen Sondheim; una de las primeras cosas a destacar es la excelente traducción que se ha realizado de la letra, que permite seguir la historia a la perfección,  notándose cómo se han esforzado por respetar la estructura de las estrofas, así como la rima. La obra dura alrededor de tres horas (más veinte minutos de descanso), que, aunque ya conocemos la historia todos los que hemos visto la película de Tim Burton (muy fiel a la obra, ciertamente) y se pierden muchas de las sorpresas, se hacen amenas  y para nada pesadas. Pasando a comentar la obra en sí, todos los actores están a la perfección en sus roles (con un Sweeney más mayor que en cine) teniendo como curiosidad el comprobar que el niño está interpretado por una actriz de estatura muy pequeña. Si hubiera que poner un pero, sería al actor que interpretaba a Pirelli, cuyo tono de falsete llegaba a cansar un poco (aunque puede ser simplemente manía del que escribe) Es inevitable comparar la obra con la película de Tim Burton, la cual, desde mi punto de vista (y tal vez entrando en terreno polémico) me gusta más que la obra en la que se basa (y siempre teniendo en cuenta que cine y teatro son medios diferentes y tienen lenguajes y formas de expresión diferentes) El motivo de esta opinión? Pues que mientras el film es más una oscura y negra historia de terror y venganza, la obra de teatro se centra más en el humor negro. Ejemplos de esto tenemos (por si acaso aviso, puede haber SPOILERS ) en escenas como la extracción de muelas de Pirelli (aquí un personaje muy amanerado, no así en la película), en el momento en que deciden utilizar a las víctimas como ingredientes de los pasteles de Mrs. Lovett y se ponen a fantasear en qué profesiones podrían formar parte de las piezas de comida (escena que en el film no despierta la risa) o la espera del alguacil en casa de Mrs. Lovett, tocando el pianillo de la anterior. La conclusión, una vez visto la obra y el film y pudiendo compararlos, es que Tim Burton partió de una excelente base teatral y de una estupenda música y canciones para tomar lo mejor de toda ella y realizar un estupendo film, habiendo sintetizado a la perfección la historia (únicamente diría yo que el subargumento de los jóvenes enamorados queda algo contado por encima en el largometraje) y eliminando justo aquellos detalles que no eran fundamentales para el guión (la flagelación del juez, la citada extracción de muelas por Pirelli, el comentado también momento del alguacil tocando el pianillo) De todos modos, aunque prefiera el terror de la obra de Burton, os recomiendo que si podáis no os perdáis el humor muy, muy negro de la pieza teatral (ah, y a no perderse los chorros de sangre en los asesinatos a navajazo!)